Salmos Capítulos 116-118
SALMO 116

116:1 Amo al Señor, porque él escucha

el clamor de mi súplica,

116:2 porque inclina su oído hacia mí,

cuando yo lo invoco.

116:3 Los lazos de la muerte me envolvieron,

me alcanzaron las redes del Abismo,

caí en la angustia y la tristeza;

116:4 entonces invoqué al Señor:

«¡Por favor, sálvame la vida!».

116:5 El Señor es justo y bondadoso,

nuestro Dios es compasivo;

116:6 el Señor protege a los sencillos:

yo estaba en la miseria y me salvó.

116:7 Alma mía, recobra la calma,

porque el Señor ha sido bueno contigo.

116:8 El libró mi vida de la muerte,

mis ojos de las lágrimas

y mis pies de la caída.

116:9 Yo caminaré en la presencia del Señor,

en la tierra de los vivientes.

116:10 Tenía confianza, incluso cuando dije:

«¡Qué grande es mi desgracia!».

116:11 Yo, que en mi turbación llegué a decir:

«¡Los hombres son todos mentirosos!».

116:12 ¿Con qué pagaré al Señor

todo el bien que me hizo?

116:13 Alzaré la copa de la salvación

e invocaré el nombre del Señor.

116:14 Cumpliré mis votos al Señor,

en presencia de todo su pueblo.

116:15 ¡Qué penosa es para el Señor

la muerte de sus amigos!

116:16 Yo, Señor, soy tu servidor,

tu servidor, lo mismo que mi madre:

por eso rompiste mis cadenas.

116:17 Te ofreceré un sacrificio de alabanza,

e invocaré el nombre del Señor.

116:18 Cumpliré mis votos al Señor,

en presencia de todo su pueblo,

116:19 en los atrios de la Casa del Señor,

en medio de ti, Jerusalén.

¡Aleluya!


SALMO 117

117:1 ¡Alaben al Señor, todas las naciones,

glorifíquenlo, todos los pueblos!

117:2 Porque es inquebrantable su amor por nosotros,

y su fidelidad permanece para siempre.

¡Aleluya!


SALMO 118

118:1 ¡Aleluya!

¡Den gracias al Señor, porque es bueno,

porque es eterno su amor!

118:2 Que lo diga el pueblo de Israel:

¡es eterno su amor!

118:3 Que lo diga la familia de Aarón:

¡es eterno su amor!

118:4 Que lo digan los que temen al Señor:

¡es eterno su amor!

118:5 En el peligro invoqué al Señor,

y él me escuchó dándome un alivio.

118:6 El Señor está conmigo: no temeré:

¿qué podrán hacerlo los hombres?

118:7 El Señor está conmigo y me ayuda:

yo veré derrotados a mis adversarios.

118:8 Es mejor refugiarse en el Señor

que fiarse de los hombres;

118:9 es mejor refugiarse en el Señor

que fiarse de los poderosos.

118:10 Todos los paganos me rodearon,

pero yo los derroté en el nombre del Señor;

118:11 me rodearon por todas partes,

pero yo los derroté en el nombre del Señor;

118:12 me rodearon como avispas,

ardían como fuego en las espinas,

pero yo los derroté en el nombre del Señor.

118:13 Me empujaron con violencia para derribarme,

pero el Señor vino en mi ayuda.

118:14 El Señor es mi fuerza y mi protección;

él fue mi salvación.

118:15 Un grito de alegría y de victoria

resuena en las carpas de los justos:

«La mano del Señor hace proezas,

118:16 la mano del Señor es sublime,

la mano del Señor hace proezas».

118:17 No, no moriré: viviré

para publicar lo que hizo el Señor,

118:18 El Señor me castigó duramente,

pero no me entregó a la muerte.

118:19 «Abran las puertas de la justicia

y entraré para dar gracias al Señor».

118:20 «Esta es la puerta del Señor:

sólo los justos entran por ella».

118:21 Yo te doy gracias porque me escuchaste

y fuiste mi salvación.

118:22 La piedra que desecharon los constructores

es ahora la piedra angular

118:23 Esto ha sido hecho por el Señor

y es admirable a nuestros ojos.

118:24 Este es el día que hizo el Señor:

alegrémonos y regocijémonos en él.

118:25 Sálvanos, Señor, asegúranos la prosperidad.

118:26 ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!

Nosotros los bendecimos desde la Casa del Señor:

118:27 el Señor es Dios, y él nos ilumina.

«Ordenen una procesión con ramas frondosas

hasta los ángulos del altar».

118:28 Tú eres mi Dios, y yo te doy gracias;

Dios mío, yo te glorifico.

118:29 ¡Den gracias al Señor, porque es bueno,

porque es eterno su amor!